“Hoy la sexualidad es un derecho y ya no se limita al ámbito procreativo, sin embargo sigue siendo un tema oculto en los mayores, no se ha estudiado cómo cambia y cómo coexisten distintas sexualidades”
.-Rozitchner (ex- trabajador del área de psicogeriatría del Hospital Italiano de Buenos Aires)
Según el especialista “la sexualidad en los adultos mayores está más reprimida, más oculta, es como una sexualidad transgresora, se les ‘tolera’ a las personas más famosas, pero a nivel de la población común se tapa, o no se quiere ver”.
Con una vasta experiencia en el ámbito hospitalario y también en el consultorio, el psiquiatra aseguró que “hay un rechazo de los psicoterapeutas a trabajar con adultos mayores y a pensar en estos temas porque están dominados por estos prejuicios”.
Rozitchner detalló que el prejuicio de la inexistencia de la sexualidad de las personas de la tercera edad lleva a los especialistas a “ignorar o no indagar cuando una persona mayor expresa que tiene inhibida su sexualidad, lo cual es un tremendo error porque si este mismo tema es abordado por un joven seguramente el psicólogo ofrezca posibilidades de tratamiento”. “Otro prejuicio en el que se cae frecuentemente es el de asociar vejez con enfermedad, si bien es un tema sobre el que ya venimos trabajando hace mucho, es un concepto que no puede obviarse porque no ha sido superado”, apuntó.
“Una persona cuando pierde el trabajo y deja de tener una función social se enferma, ahí se puede ver qué es el ‘enfermar’, y es una exclusión fundamental del sujeto. Una persona que ha sido descalificada o excluida no se puede pensar a sí o pensar su propia vejez y eso hace que te enfermes”, describió.
Rozitchner mencionó que “hay un conflicto en la actualidad en el campo de la medicina donde, por un lado gracias a la tecnología hay una sobrevida extendida, pero por el otro se induce a generar o corroborar ciertas expectativas que terminan por ser exclusivas”, también destacó la importancia de realizar talleres de preparación cuando todavía no se es ‘mayor’: “Si uno lo ve desde el psicodinamismo, la vejez es un lugar al que uno puede acceder imaginariamente, así como uno se imagina en pareja o con hijos, aunque no esté con nadie ni sea madre o padre”.
http://www.gerontologia.org/portal/information/showInformation.php?idinfo=2462“
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