lunes, 30 de junio de 2014

ESTUDIO BIO­PSICO­SOCIAL SOBRE PERSONAS DE 90 AÑOS

En las dos últimas décadas la investigación ha puesto de relieve dos hechos relevantes: 1) que las personas envejecen de maneras muy diversas; en otras palabras, que existe una enorme variabilidad al envejecer y que, cuanto menos, puede apreciarse tres formas de envejecimiento: normal, patológica o dependiente y con éxito (Fries, 1989; Rowe y Khan, 1997; Baltes y Baltes, 1990; Fernández-Ballesteros, 1986; 2002); 2) que esos tipos de envejecimiento no ocurren al azar o, en otras palabras, es posible aprender a envejecer bien y, también, que parece posible la prevención del envejecimiento 
patológico. 
En definitiva, un nuevo paradigma de envejecimiento llamado “saludable”,“satisfactorio”, “competente” , “con éxito” “activo” o ”productivo”, ha venido perfilándose en los últimos veinte años y múltiples investigaciones se han desarrollado (incluyendo investigaciones longitudinales) con el fin, tanto de describir opera.
Sin embargo, el fenómeno del “envejecimiento del envejecimiento” (es decir, el crecimiento de los grupos de edad de más de 80 años), es decir, de los llamados “viejos-viejos” o las personas de más de 90 años tiene gran relevancia puesto que hasta hace poco tiempo implicaban un porcentaje muy pequeño, los mayores de 90 años era un grupo relativamente desconocido. 
Distintos trabajos se han realizado en Suecia (Svensson et al., 1993), en Alemania (Baltes y Mayer, 1999) y en otros países Europeos mediante estudios conjuntos con el fin de llegar a una pormenorizada descripción de los llamados “viejos-viejos” considerándolos una importante “target” para la gerontología y el envejecimiento. Sin embargo, en la búsqueda bibliográfica efectuada en PsycLit, Sociological Abstract y MedLine se han encontrado muy escasas referencias a la investigación de mayores de 90 años. 


LA SOLEDAD EN LAS PERSONAS MAYORES

Al margen de los recursos personales, la familia juega un papel fundamental.
En el discurso de los mayores, la pareja, los hijos, los nietos y parientes en generalson destacados siempre como un pilar central en el que apoyarse en momentos del ciclo vital tan delicados como el del retiro laboral: más aún,  los jubilados coinciden en admitir que tras abandonar el mercado de trabajo, la familia a pasado a ocupar para ellos un espacio si cabe más importante que antes, de ahi que consideremos las relaciones y el amparo de los seres queridos como un recurso clave para la lucha contra la sociedad.
El proceso de envejecimiento en el que se halla inmersa la población española está posibilitando que cada vez sea más importante, tanto en términos absolutos como relativos, la relevancia demográfica que poseen las personas mayores de 65 años. 
Las personas jubiladas disfrutan de unos niveles cada vez más elevados tanto de ingresos como de salud (Bazo, 1999). Sin embargo, esto no quita que exista un porcentaje considerable de personas que acogen en mal grado la decisión, generalmente impuesta u obligada por las circunstancias, de abandonar para siempre su trabajo.

Terapia Asistida con Animales

Una de las últimas habilidades que el hombre ha descubierto en el perro y en el gato es su capacidad de proporcionar mejoras en el campo de la Psicoterapia, de la Educación Especial y de la Rehabilitación. Perros y gatos pasan a convertirse, así, en ayudantes o “co-terapeutas”. La terapia y educación asistida con animales ha experimentado un fuerte desarrollo durante los últimos años, y es cada día utilizada por un mayor número de especialistas en todo el mundo. 
Apenas nadie discute ya los beneficios de integrar animales en los protocolos de los centros dedicados al tratamiento de enfermos mentales, o en programas educativos para sectores que requieren una ayuda especial, como la población penitenciaria, las personas mayores solas o en centros geriátricos, o los niños de zonas urbanas deprimidas. (Fatjó J. y Manteca X., 2005).
A lo largo de la historia de la humanidad, los animales han ocupado una posición central en las teorías sobre la ontología y el tratamiento de las enfermedades. 
En el periodo preclásico la conexión con el animismo fue particularmente obvia. En el antiguo Egipto, el panteón estaba completamente dominado por imágenes de dioses y diosas con cabeza de animal, incluyendo al dios Anubis, con cabeza de perro que guiaba a las almas de los muertos. Además, tenía también el papel de médico. (Fine A.H., 2003) 

La Fundación ONCE del perro guía fue creada en 1990 y pertenece a la “Federación Internacional de Escuelas de Perros Guía”. Inauguró la escuela de perros-guía de la ONCE el 26 de mayo de 1999 en Boadilla del Monte y actualmente es uno de los mayores centros de adiestramiento de perros para invidentes en Europa, con una capacidad de adiestramiento de más de un centenar de perros al año. 

TERAPIA OCUPACIONAL Y PERSONAS MAYORES.

Ya hace más de veinte años que comenzó el auge y desarrollo de la terapia ocupacional en el ámbito de la atención a las personas mayores. 
El envejecimiento constituye uno de los mayores triunfos sociales. Es el resultado de importantes mejoras en las condiciones de vida. En palabras de Harlem (1999), directora de la Organización Mundial de la Salud, el envejecimiento de la población es, ante todo y sobre todo, una historia del éxito de las políticas de salud pública, así como del desarrollo social y económico. Sin embargo, en lugar de ser entendido ser entendido como un reto social, el proceso de envejecimiento es interpretado desde algunas esferas, como un gran problema que genera importantes demandas económicas, sociales y sanitarias. 
Este enfoque problemático al que se suma el esfuerzo social por ocultar los signos de la vejez contribuyen a crear una imagen negativa del envejecimiento, que menoscaba el sentimiento de competencia y autoeficacia ocupacional de las personas mayores.

Afortunadamente, las visiones menos optimistas del envejecimiento se ven contrarrestadas por iniciativas mundiales como el marco político que promueve el Envejecimiento Activo. Este planteamiento, que sustituyó al término Envejecimiento Saludable a finales de los 90, se basa en el reconocimiento de los derechos humanos de las personas mayores y en los principios de Independencia, Participación, Dignidad, Asistencia y Realización de los propios deseos. Sustituye la planificación estratégica desde un planteamiento «basado en las necesidades» (que contempla a las personas mayores como objetivos pasivos) a otro «basado en los derechos», que reconoce los derechos de las personas mayores a la igualdad de oportunidades y de trato en todos los aspectos de la vida a medida que envejecen.
El Envejecimiento Activo fomenta, el derecho de las personas mayores a mantener la independencia y la participación en todas las esferas de la sociedad. La Terapia Ocupacional, especialmente sensible a la promoción de la funcionalidad y el bienestar que ésta reporta, recibe como anillo al dedo la filosofía del Envejecimiento Activo basada en los derechos a ser, a decidir y a ocuparse significativamente. Hacer del envejecimiento una experiencia positiva, aún cuando tiene lugar la pérdida de autonomía personal, necesita cultivar.

La Terapia Ocupacional (TO) se encarga de la promoción, prevención y rehabilitación de la salud por medio de la ocupación, de modo tal que es una disciplina de relevancia en la satisfacción de necesidades de salud de nuestros adultos mayores. Centra su foco en la ocupación, entendiendo ésta como las actividades diarias que todos realizamos, a las que atribuimos un significado y una relevancia, ya que nos permiten desempeñar nuestros roles e integrar la sociedad.

Los cambios físicos, psicológicos y sociales atribuibles a la vejez pueden incidir en la capacidad de realizar las ocupaciones diarias que solíamos llevar a cabo, y esto puede impactar en la calidad de vida. Sabemos que la mayor parte de la población de la tercera edad en Chile no presenta dependencia y, ante esto, con un enfoque de mantención y prevención,  la TO colabora en la promoción de estilos de vida saludables, el buen uso del tiempo, la prevención de riesgos y el fomento una vida activa que permita entrenar diariamente las capacidades cognitivas y físicas.

Fuentes:

BIENESTAR PSICOLÓGICO EN LA VEJEZ

Evitar la aparición de dependencia es tanto o más importante que abordarla, y abordarla cuando es reciente y reversible es más efectivo que hacerlo cuando está claramente establecida. Por este motivo es importante resaltar y potenciar esta prevención, incidiendo con énfasis en las responsabilidades esenciales de los diferentes niveles asistenciales y la coordinación entre éstos. 

En este sentido, la valoración geriátrica integral (VGI) o valoración geriátrica exhaustiva, es un proceso diagnóstico multidimensional e interdisciplinario, diseñado para identificar y cuantificar los problemas físicos, funcionales, psicológicos y sociales que pueda presentar el anciano, con el objeto de desarrollar un plan de tratamiento y seguimiento de dichos problemas así como la óptima utilización de recursos para afrontarlos.

Tradicionalmente el estudio del envejecimiento se había centrado en un modelo de déficit y en características exclusivamente patológicas, pero con el surgimiento de la psicología positiva, se cambia el foco de interés centrándose en encontrar las cualidades humanas para que funcionen como amortiguadores de la adversidad y así conseguir una mejor calidad de vida y un mayor bienestar. Ya no solo se trata de vivir más años, sino de vivir mejor y en mejores condiciones nuestra vejez. En este contexto cobra especial relevancia el estudio del bienestar de las personas mayores, dado que se encuentran en un momento vital en el que disminuye el número de años que les queda por vivir, en el que las probabilidades de enfermedad y disfunciones aumentan, y en el que, por ello, la calidad de vida y su promoción es fundamental.


¿Cuántas pastillas tomas?

La prescripción excesiva de medicamentos para adultos mayores es un problema de salud pública que debe atenderse. De acuerdo con la OMS, el número de adultos de 60 años o más a nivel mundial asciende a 650 millones y se estima que para el año 2050 será de 2.000 millones. Para entonces, más del 20% de la población será mayor de 60 años. Esto representa un desafío abrumador ya que un gran porcentaje de adultos mayores padece de enfermedades crónicas que requieren tratamiento farmacológico de forma continua y adecuada.
Si bien la optimización de la prescripción es un tema que se debe atender en toda la población, debido a los altos índices de medicación en adultos mayores, este post es dedicado a ese grupo demográfico.
Para poder analizar la situación, es necesario entender ciertos términos. Los mayores riesgos de prescripción de dos o más pastillas, también llamada polimedicación, y las prescripciones inapropiadas (erróneas en dosis, tiempo de duración del tratamiento, o tipo específico), son la aparición de eventos adversos derivados de los múltiples tratamientos y la interacción entre los medicamentos. La prescripción inapropiada se da cuando el medicamento se prescribió erróneamente.
En Estados Unidos, alrededor del 88% de los adultos mayores de 65 años padece al menos una enfermedad crónica y el 75% recibe tratamiento farmacológico para su padecimiento. En Canadá se ha documentado que los adultos mayores que tienen 2 o más padecimientos (multimorbilidad) alcanzan el 81.6% y en Irlanda el 66.2%. Otros estudios han documentado que entre el 55% al 98% de adultos mayores padece más de dos enfermedades.
¿Qué podemos hacer al respecto?
Las mejores acciones consisten en informar y educar al público y al personal de salud. La información al público, incluye a los adultos mayores y en muchos casos a sus cuidadores. En cuanto al personal de salud, se deberá incluir no únicamente a los médicos, sino también a los farmacéuticos. La toma de decisiones informada y responsable en buena medida pueden lograr mitigar un problema cuyas consecuencias son múltiples y de largo plazo.
Comparte este post para que más personas conozcan la realidad de la polimedicación y sus consecuencias en adultos mayores.
Fuente: Blog Gente Saludable – BID – 19/3/2014.
http://blogs.iadb.org/salud/2014/03/19/cuantas-pastillas-tomas/


Salud Pública

El estudio epidemiológico más reciente en México estima que la prevalencia de episodios de depresión mayor es de 7.8% en la población de entre 18 y 54 años de edad, superada únicamente por la dependencia al alcohol (8.2%). Un estudio previo encontró que los adultos mayores tienden a presentar niveles de depresión más altos que los adultos jóvenes. Hay importantes brechas de información acerca de la depresión entre los ancianos. 


Es preciso afinar las técnicas de medición, y se requiere más investigación acerca de factores de riesgo y protección para la depresión, ya que ello puede dar la pauta para establecer áreas de intervención. Atender la depresión entre las personas de edad avanzada puede contribuir significativamente a reducir costos de atención en salud, disminuir la discapacidad, la morbilidad y la mortalidad. Esto generaría importantes ahorros y liberaría recursos que podrían ser dedicados a la atención de otras necesidades de salud.

La depresión puede aumentar el riesgo de enfermedades somáticas y accidentes, puede acelerar o agravar la progresión de deterioro funcional, y puede causar demoras innecesarias en la recuperación de la enfermedad. El cuerpo de evidencia que relaciona la depresión con otros problemas de salud que ya es impresionante. La depresión se ha encontrado para ser asociado con los trastornos de ansiedad, sobre todo con el pánico y la fobia social, abuso de sustancias, suicidio y ataques cardíacos; También, con el aumento de la mortalidad en los jóvenes, en los ancianos y en los pacientes con accidente cerebrovascular deprimidos. Los problemas adicionales asociados con la enfermedad depresiva son respuestas disminuidas inmunológicas, diabetes mellitus, dolor crónico, trastornos gastrointestinales, trastornos somatomorfos, dolores de cabeza de migraña, cáncer, enfermedad de Alzheimer, fracturas de hueso, y varias condiciones neurológicas tales como la enfermedad de Parkinson y accidente cerebrovascular.