Ya hace más de veinte años que comenzó el auge y desarrollo de la terapia ocupacional en el ámbito de la atención a las personas mayores.
El envejecimiento constituye uno de los mayores triunfos sociales. Es el resultado de importantes mejoras en las condiciones de vida. En palabras de Harlem (1999), directora de la Organización Mundial de la Salud, el envejecimiento de la población es, ante todo y sobre todo, una historia del éxito de las políticas de salud pública, así como del desarrollo social y económico. Sin embargo, en lugar de ser entendido ser entendido como un reto social, el proceso de envejecimiento es interpretado desde algunas esferas, como un gran problema que genera importantes demandas económicas, sociales y sanitarias.
Este enfoque problemático al que se suma el esfuerzo social por ocultar los signos de la vejez contribuyen a crear una imagen negativa del envejecimiento, que menoscaba el sentimiento de competencia y autoeficacia ocupacional de las personas mayores.
Afortunadamente, las visiones menos optimistas del envejecimiento se ven contrarrestadas por iniciativas mundiales como el marco político que promueve el Envejecimiento Activo. Este planteamiento, que sustituyó al término Envejecimiento Saludable a finales de los 90, se basa en el reconocimiento de los derechos humanos de las personas mayores y en los principios de Independencia, Participación, Dignidad, Asistencia y Realización de los propios deseos. Sustituye la planificación estratégica desde un planteamiento «basado en las necesidades» (que contempla a las personas mayores como objetivos pasivos) a otro «basado en los derechos», que reconoce los derechos de las personas mayores a la igualdad de oportunidades y de trato en todos los aspectos de la vida a medida que envejecen.
El Envejecimiento Activo fomenta, el derecho de las personas mayores a mantener la independencia y la participación en todas las esferas de la sociedad. La Terapia Ocupacional, especialmente sensible a la promoción de la funcionalidad y el bienestar que ésta reporta, recibe como anillo al dedo la filosofía del Envejecimiento Activo basada en los derechos a ser, a decidir y a ocuparse significativamente. Hacer del envejecimiento una experiencia positiva, aún cuando tiene lugar la pérdida de autonomía personal, necesita cultivar.
La Terapia Ocupacional (TO) se encarga de la promoción, prevención y
rehabilitación de la salud por medio de la ocupación, de modo tal que es una
disciplina de relevancia en la satisfacción de necesidades de salud de nuestros
adultos mayores. Centra su foco en la ocupación, entendiendo ésta como las
actividades diarias que todos realizamos, a las que atribuimos un significado y
una relevancia, ya que nos permiten desempeñar nuestros roles e integrar la
sociedad.
Los cambios físicos, psicológicos y sociales atribuibles a la vejez
pueden incidir en la capacidad de realizar las ocupaciones diarias que solíamos
llevar a cabo, y esto puede impactar en la calidad de vida. Sabemos que la
mayor parte de la población de la tercera edad en Chile no presenta dependencia
y, ante esto, con un enfoque de mantención y prevención, la TO colabora en la promoción de estilos de
vida saludables, el buen uso del tiempo, la prevención de riesgos y el fomento
una vida activa que permita entrenar diariamente las capacidades cognitivas y
físicas.
Fuentes:
Me parece genial promover estilos de vida saludable .,y ocupaciones para que el adulto mayor pueda sentirse útil y no dejar que la soledad lo deprima
ResponderEliminarQue bueno que informes sobre estos temas, definitivamente es importante saber que el adulto mayor siempre tiene que estar en actividad para que Se sienta útil e importante
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